Grupo empresarial detrás del vertedero en Quilipín ocupa lugar entre los más cotaminantes del mundo

El Instituto Emmett de la Universidad de California en Los Ángeles publicó el “segundo ranking global de los 25 vertederos con mayores emisiones de metano en todo el mundo“, en el cual Chile registra tres rellenos sanitarios en los primeros primeros 10 lugares; siendo el de Consorisio Santa Marta del grupo Inser S.A, el sexto con mayor componente contaminante producto de las emisiones de gas metano.  El ranking lo acompañan localidades como Tiltil y el vertedero a cargo de la empresa KDM (5° lugar) y Penco con el relleno sanitario operado por el Grupo EBI (9° lugar).

 

El documento es parte del proyecto “Alto al Metano” (Stop Methane), y el rankíng “Spotlight on the Top 25 Methane Plumes in 2025: Landfills” emplea datos públicos de Carbon Mapper, los que se basan en observaciones satelitales directas de 2025, identificando los sitios de residuos con mayores índice de emisión contablizadas en el mundo. EL llamado es un llamado a las empresas operadoras a reducir las emisiones de gas metano, un elemento con mayor poder de calentamiento, 80 veces más alto que el CO2.

 

El metano representa aproximadamente un tercio del calentamiento global. Y debido a que el metano solo permanece en la atmósfera por un corto tiempo, recortar ese potente gas de efecto invernadero proporciona una oportunidad crítica para reducir el cambio climático a corto plazo. Reconociendo esta urgencia, casi 160 países se han unido al Compromiso Global del Metano, comprometiéndose a reducir las emisiones de metano en un 30% para 2030, mientras que muchas empresas privadas se han comprometido a mejorar la medición y el monitoreo del metano con el fin de reducir las emisiones, en virtud de la Asociación de Petróleo y Gas Metano del PNUMA, señala el informe.

En el informe anterior  el primer informe dado a conocer en noviembre pasado, el vertedero en Penco (Región del Biobío) se ubicaba en el 3er lugar del ranking, con una tasa de emisión de 5 toneladas métricas por hora (tm/h), seguido por el relleno de Consorcio Santa Marta en Talagante (RM) con idéntica tasa de emisión. En la actualización del documento, las mediciones del relleno operado por Consorcio Santa Marta (parte del Grupo INSER S.A.) en Talagante lo sitúan en el 6to lugar con una tasa de emisión de 5.2 toneladas por hora (tm/h). 

El Consorcio Santa Marta, según consigna INSER SA, es motivo de “orgullo” al “ser socios fundadores del relleno Sanitario” que mediante un ‘”fallo histórico” del Tribunal Ambiental la empresa mandatada a someterse a Estudio de Impacto Ambiental y cumplir con medidas de reparación por incendio de 2016’.

 

Cabe recordar que Consorcio Santa Marta recibió en 2020 la “formulación de 10 cargos, dos clasificados como graves, que se relacionan con la construcción de un by pass en la tubería para descargar efluentes no autorizada y la superación de los límites máximos permitidos en su programa de monitoreo de residuos líquidos”, según señala la Superintendencia de Medioambiente (SMA).

Desde las comunidades en el Maule Sur, por cierto las familias en Putagán, Coironal, La Faja, Gúmera y todas las comunidades aledañas al cordón montañoso y Renamu Winkul Quilipín, manifestaron preocupación por la voracidad del proyeto de vertedero que se pretende emplazar en el cordón motañoso Gúmera-Quilipín, territorio ancestral de la Piedra Larga. 

 

Del mismo modo, las comunidades de la provincia de Linares recibieron este nuevo antecedente científico del alto poder contaminante que podría significar la aprobación del relleno santario de INSER SA en las comunas de Villa Alegre y Yerbas Buenas.  El pretendido proyecto presentado insistente y fallidamente desde hace 13 años por la transnacional de la basura, hoy suma una nueva, lamentable y deshonrrosa medalla al “holding empresarial”, y lo posiciona como uno de “los más contaminantes del mundo”; aunque ello no lo adviertan otros medios de información en el territorio ni los “insertos pagados” por la patronal.

La SMA en 2020 “recibió 9 denuncias ciudadanas relativas a descargas de líquidos de color oscuro, lixiviados, malos olores y destrucción de flora nativa, producto de la construcción de caminos, interviniendo no sólo el hábitat de la fauna por los impactos generados, sino también los cursos de aguas lluvias. Dichas denuncias fueron interpuestas a través de las Municipalidades de Talagante e Isla de Maipo, la Seremi de Salud, la Seremi de Medio Ambiente, como también, por oficios derivados de la Dirección General de Aguas (DGA) y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS)”.

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