Vecinas/os del valle de Putagán se reúnen para evaluar acciones producto de nuevos incumplimientos de los compromisos suscritos

El 29 de abril un grupo de vecinos de Lomas de Putagán, Los Colohues y Rabones se reunieron para abordar acciones, producto del persistente impacto de los ejercicios militares en el campo de instrucción y entrenamiento Gral. Bari y en “incumplimiento de los compromisos suscritos con la comunidad” el 28 de enero de 2025.  Cabe señalar que las y los vecinos solo exigen el cumplimiento de los acuerdos y, con ello, el respeto a la población que habita el “cajón de Rabones” y Valle de Putagán.

 

Algunas de las acciones concretas contemplan la realización de estudios legítimos, buscar asesoría multidisciplinaria y socializar información relativa a la salud y afectaciones que, en muchos casos, se ha normalizado con los años o que, de frentón, se desconoce.

Registro de impacto producido por entrenamientos en Valle del Putagán el 25 de junio de 2025
Cabe señalar que, al sentir las detonaciones del registro de 25 de junio, la comunidad expresó su molestia ante el interlocutor militar encargado para tratar con las y los vecinos; encargado de dar aviso y así respetar el acuerdo de informar oportunamente suscrito por el director de la Escuela de Artillería, Alejandro Rubilar en enero pasado. Las y los vecinos acusaron “más  de 4 bombazos extremadamente fuertes” sin aviso previo. La percepción de impunidad y falta de respeto se expresaba en con frustración “lo mismo de siempre…” y se preguntaron ¿cómo puede ser que nadie dentro de la escuela pudiese dar aviso para transmitir la información a las y los vecinos que más angustia les genera las detoniones?.
 
Frente a los reclamos de la comunidad, la respuesta fue que cuando se trata de unidades externa a la escuela no todos informan el programa ni los horarios de los tiros.
Estrategia de división de la comunidad

El 02 de julio de 2025 se realizó una reunión convocada por la institución castrense, para efectos de abordar las denuncias planteadas, además de compartir los resultados arrojados por el Informe Técnico de Impacto Ambiental efecuado el 14 de mayo de 2025.

Si bien los y las dirigentas del Valle de Putagán manifestaron la falta de respeto que implicaba citar a la reunión de manera repentina, con un día de aviso pese a haber mantenido contacto las semanas previas, decidieron asisitir por la urgencia que implica esta materia tiene para las/los vecinos.

 

Finalmente, a la cita no acudió la Delegada Presidencial Provincial (DPP Linares), pese a haber sido un motivo del porqué reunirse ese día y en ese lugar.  Quienes sí participaron de la convocatoria fueron directivas de Juntas de Vecinos (JJVV) de diversos lugares donde -en buena hora- no se sienten afectados y, quizás por lo msmo, nunca habían participado de las mesas de diálogo con las autoridades e instituciones implicadas.  Cabe señalar que fueron invitadas juntas vecinales, pero no todas, la directiva de Los Colihues señaló no haber recibido formalmente dicha invitación.

 

Dicha instancia, comentan algunas de las asistentes, sólo sirvió para contradecir a la población afectada que denuncia la afectación a la salud por parte de las detonaciones y, por el contrario, se trató de “ningunear” el sentir de una parte de la comunidad.

Con todo, las recomendaciones que arrojó el informe técnico realizado, aunque carente de legitimidad, estableció lo mismo que se había acordado en enero de 2025 y lo cual se ha estado incumpliendo según las y los vecinos:

 

  1. La “importancia de realizar una planificación correcta de las actividades a efectuar”
  2. “Realizar coordinaciones con la comunidad informando sobre los días y horarios en que se realizarán las ŕacticas de tiro”.
  3. “Realizar un diseño de amortiguación acustica” y
  4. “Realizar mediciones perióidicas del ruido para demostrar el cumplimiendo e identificar situaciones que requieran mejoras”.

Lo anterior fue percibido como una estrategia para dividir a los vecinos que habitan el valle del Putagán, invitando a personas cuyo único propósito fue reproducir la narrativa oficial relativo a que “no pasa nada”, “estamos acostumbrados”, “estamos agradecidos”, a lo que un vecino comentó a Radio Choyün “si la reunión era para nalizar impactos y afectaciones a la salud, ¿por qué fueron invtadas personas que no se sienten afectadas?… ¿a qué fueron entonces?”. 

“Basta que a una persona se le vulnere, como para que esto sea atendible”, puntualizó el veicino y  assistente a la cuestionada reunión.

Sobre el Estudio Técnico

El miércoles 14 de mayo de 2025 se realizó el estudio comprometido para las 17:30 horas comenzar en la escuela de Lomas de Putagán y luego dirigirse a Los Colihues y al Colo.

Recién a las 18:30 horas se dio inicio a las detonciones, pues según confirmaron asistentes, escucharon que “el percutor se había roto y habría que repararlo”.  Las preguntas que se formulan los vecinos se refieren a la posibilidad de que exista sólo un implemento para realizar el disparo, que -en ese caso- no cuenten con repuestos o exista uno solo para un elemento que es uso permanente en una de las escuelas de artilleros más grandes de Latinoamérica.  “¿Cómo es posible que esto ocurran sobre todo ne consideración de que se trataba de un estudio con varios meses de supuesta coordinación?

Lo cierto, como evidencia el video de las mediciones con fecha del 14 de mayo, es que el impacto fue escueto, por no decir “un simulacro” o “un montaje”, como señalaron algunos vecinos. Frente a esta sensación, con retraso e inconvenientes varios, desgaste quizás, las y los vecinos comentaron que “fueron muy astutos” y que “sonó bajito porque le pusieron menos carga”.  Aún así, en Los Colihues el informe develó que la detonación estaba fuera de límite (no cumple normtiva).  Cabe señalar que las mediciones se habían comprometido para mayo, junio y julio de 2025; sin embargo sólo se realizó la correspondiente al primer mes.

 

Por todo lo anterior, es que las y los habitantes del valle de Putagán adoptarán nuevas medidas, autónomas y comunitarias, a sabiendas de que las instituciones -hasta la fecha- no han dado cumplimiento a los acuerdos suscritos.  El estudio que se iba a encargar a las universidades locales no se ha concretado por supuesta falta de insumos, y se prevé su realziación, quizás, para fin de año.  Del mismo modo, las gestiones comprometidas  por  la Seremi de Medioambiente no se han materializado y la confusión respecto de la infraccción o no de la normatva vigente en materia de contaminación acútica persiste aún como una posiblidad no corroborada.  La comunidad sabe que tendrá que estrechar sus vínculos y confianzas para hacer frente a un nuevo esfuerzo de organización para exigir el cumplimiento de los compromisos y mantener las relaciones con todos los actores del terriotorio, sin pedir nada más que respeto y cumplimiento de la palabra empeñada.

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