Trabajadores en el Maule gastan entre 34,5% y 41,6% del salario en almorzar
Durante julio se publicaron los resultados del Estudio Gasto Colaborades 2025 desarrollado por la transnacional de servicios Pluxee (ex Sodexo Beneficios e Incentivos). Si bien la metodología del informe, así como el número de trabajadores consultados (universo), podrían ser susceptibles de cuestionamientos, los datos siguen revelando aspectos de una realidad indignante y que no debiera ser objeto de orgullo para ninguna sociedad: la precarización laboral. Según Pluxee 2025, el promedio de gasto de las y los trabajadores por concepto de almuerzo es 8 mil 136 pesos ($8.136) a nivel nacional, mientras que en la Región del Maule el gasto diario alcanza los $8.574 por trabajador.
Así, en 20 días de trabajo al mes, considerando un regímen laboral de lunes a viernes, el desembolso por trabajador alcanzaría los 171 mil 480 pesos ($171.480). En caso de que la persona mantenga una relación contractual de 6 días a la semana (lunes a sábado) el costo aumentaría a $205.776. En paralelo, la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2023, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en 2024, revela que “el ingreso laboral promedio de la población ocupada de la Región de Maule fue de $615.379 neto mensual” y el ingreso mediano (representativo de la mitad de la población) no supera los $496.299 al mes.
Con todo, ajustado a los resultados compartidos por Pluxee, el promedio de las y los trabajores en la Región del Maule gastan el 34,5% del sueldo y la mediana utiliza el 41,46% del salario sólo en almorzar.
El estudio de Pluxee, si bien ha sido replicado en otros medios de información y en muchos casos acríticamente, nos permite relfexionar acerca del espiral de precarización del trabajo en esta era y en los primeros decenios del s.XXI; y la consecuente expoliación de la riqueza generada por las y los trabajores, actualmente llamados “colaboradores“, dando cuenta que el despojo es también conceptual y cuyo derrotero pareciese ser barrer con el conflicto capital-trabajo y la centralidad que este tiene para el modo de acumulación capitalista. Tal parece que los manuscritos económicos y filosóficos (1844) se expresan con deleznable fulgor, y que“el nivel mínimo de salario, y el único necesario, es lo requerido para mantener al obrero durante el trabajo, y para que él pueda alimentar una familia y no se extinga la raza de los obreros. El salario habitual es, según Smith, el mínimo compatible con la simple humanité, es decir, con una existencia animal”.
¿Quién y cómo se paga la cuenta?
Los datos arrojados por Pluxee afecta a las y los trabajadores que almuerzan diariamente en servicios gastronómicos y empresas de comida y comida rápida dispuestas para contener el apetito de aquel segmento de la fuerza laboral en Chile (asalariados formales referidos en la ESI 2023) . Sin embargo, la tendencia se consolida y, según devela el estudio Barómetro desarrollado por Edenred, el 37% de los encuestados destinan más del 40% de su presupuesto mensual solamente en alimentos.
En el actual contexto de explotación laboral, donde el salario pareciera ser para el trabajador/a, lo que el aceite es para la máquina; el estudio de Pluxee -antes la antisindcal Sodexo inserta con nuevo nombre en la lógica del estado subsidiario de Chile mediante Junaeb– extiende el llamado a las empresas a “optimizar los beneficios de alimentación para cubrir componentes clave del almuerzo sin incurrir en costos excesivos para el colaborador cuando va presencialmente a su lugar de trabajo”. Esto, puesto que por el alto costo las y los trabajores evitan almuerzos con mayor componente nutircional, ensaladas por lo pronto, en comparación con las y los trabajadores que con esfuerzo prefieren movilizarse para almorzar en el hogar, o en alguna plazoleta o casino, pero con almuerzo previamente preparado y portado desde casa.
Finalmente, cabe señalar que respecto del modelo de la tarjeta de alimentación o “beneficio” entregado por las empresas producto de la organización y lucha sindical, los datos de Barómetro demuestran que el 69% de los usuarios agotó el saldo asignado antes de finalizar el mes. Del mismo modo, sólo el 12% de las personas manifestó conformidad con el saldo adscrito a la tarjeta, en comparación con el 84% de los usuarios que señalaron utilizar el monto de “beneficio” para comprar alimentos en cadenas de supermercados adscritos al negocio, optando por asumir el trabajo productivo y reproductivo al mismo tiempo.