Comunidad educativa en Paso Rari se manifestó por insifuciencia de salas de clases e incumplimiento de compromisos realizados por el alcalde

El lunes 28 de julio la comunidad educativa de la Escuela Kurt Möller Bocherens G-518 de Paso Rari inició movilizaciones producto del desinterés manifestado por la autoridad comunal y, específicamente, debido al incumplimiento de los acuerdos voluntaria y públicamente suscritos en 2023 con las apoderadas/os, trabajadores de la educación y con las niñas/os; quiénes le dan sentido y razón a la escuela actualmente dirigida por la municipalidad, en tanto sostenedor.

 

Se trata de un proyecto arrastrado desde hace más de 3 años, donde el alcalde Pedro Muñoz se habría comprometido a viabilizar un proyecto que permitiera construir nuevas aulas en la escuela.  Sin embargo y pese a haber ratificado este ofrecimiento en 2024 -época electoral-, las y los apoderados denunciaron que hasta ahora no se han concretado avances y, por el contrario, habría un desetimiento indirecto del proyecto de ampliación al señalar ante la Subsecretaría de Desarrollo regional y Administrativo (Subdere) que “los proyectos comunales cambiaron y no se encuentra considerado como prioridad la referida iniciativa de inversión”.

 

Desde el Centro de madres, padres y apoderados, la tesorera Sofía Morales fungió de vocera y señaló que “en el 2024 el alcalde se comprometió en pagar la firma del arquitecto e ingeniero para seguir avanzando en el proyecto y también prometió que, si dicho proyecto no era aprobado, él mismo se encargaría (como municpio) de hacer salas provisorias en la escuela”.  Lo anterior, en respuesta a la insuficiencia de salas de clases en un establecimiento que aumentó su matrícula a partir, entre otras variables, de los resultados obtenidos en las pruebas de medidición estandarizada de educación como el Simce.

 

La reunión con SUBDERE

En mayo de 2025 la Subdere emitió la respuesta al oficio N°102.614 emanado desde la Cámara de Diputados, respecto del estado en que se encontraba el proyecto “Construcción de Aulas Escuela Paso Rari” y el consecuente proceso de evaluación técnica y financiera, realizado por el Programa Mejoramiento Urbano y Equipamiento Comunal de la División de Municipalidades.  Al respecto, el proyecto quedó en estado de “observado” y fue “devuelto el proyecto a la municipalidad con fecha 07 de mayo de 2025”.

La devolución de dicha iniciativa a la Municipalidad de Colbún es producto de la reunión sostenida entre el Alcalde y el Jefe de la Unidad Regional SUBDERE Maule con fecha 22 de abril de 2025, donde por indicaciones del edil los proyectos comunales cambiaron y no se encuentra considerado como prioridad la referida iniciativa de inversión”, expresa el documento.

Del mismo modo, la respueta de la Subdere ante la solicitud de avance requerida por el parlamento, detalla que “en relación a proyectos similares al consultado, no existe aprobación de iniciativas de este tipo por parte de esta Subsecretaría entre los años 2023 y 2024”, lo que fue asumido como una señal de desinterés y desidia en materia educacional, con tantas y diversas necesidades en los establecimientos municipales de la comuna de Colbún.

 

Con todo, desde la organización de apoderadas/os se exigieron “respuestas concretas y que se cumpla lo prometido”, ya que “los niños y niñas merecen condiciones dignas para estudiar”.  Es por ello que, durante los proíxmos días se proyectaron reuniones con otras autoridades en la búsqueda de soluciones y destrabar el conflcito ocasionado por el alcalde.  

Displicencia y desinterés municipal

Desde el municipio no se proncuniaron al respecto y, al igual que en las movilizaciones efectuadas por las comunidades educativas de la Escuela Básica Néstor del Campo Arzola y el Liceo Ignacio Carrera Pinto (05 de junio), la política de la actual administración comunal y, por lo tanto del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM), fue el silencio.

 

Consultado por Radio Choyün, el concejal Angel Carter (PPD) señaló que “en nuestra comuna, los directores de establecimientos educacionales son designados por el alcalde, lo que genera una situación compleja: muchos de ellos se ven condicionados a tomar decisiones que no incomoden al sostenedor municipal. Esta dependencia directa pone en riesgo la autonomía necesaria para ejercer un liderazgo pedagógico real”, esto, pues la calidad de la educación y bienestar de los equipos docentes se subordina ante la idea de “no molestar” al director comunal y, por lo tanto, al alcalde de turno.    

 

Esta situación es extendida en la región  y, muchas veces, los departamentos de educación se emplean para fines distintos a los anhelados por las comunidades educativas, en evidente detrimento de la innovación educativa.  Del mismo modo, existen departamentos de educación serimente cuestionados por sus prácticas financieras, así como por los resultados educativos, en contexto asedio y precarización sistemática.  Lo anterior se evidencia en las techumbres en malestado, videios rotos, baños que no funcionan, hongos y humedad en la paredes, entre otros factores que develan en retraso y – sobe todo- la real capacidad y voluntad de transformación y mejora de la educación pública en Chile. 

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